Por Ricardo Aragón Pérez / [email protected]
Magisterio en Línea, Hermosillo, 18.01.2026
A mi modo de entender, existen varios caminos para confirmar la congruencia política e ideológica de la Presidenta Claudia Sheinbaum respeto al humanismo mexicano, que es un modelo de gobierno que pondera el bienestar de la gente más necesitadas, que apuesta al progreso con justicia social y prosperidad compartida, entre otros atributos políticos y sociales.
En primer lugar, destaca su absoluta afinidad teórica y práctica con la premisa humanista: “Por el bien de todos, primero los pobres”, que es la esencia y motivación del gobierno que encabeza, cuyos complejos y desafiantes retos encara de manera sostenida, no sólo con cabeza fría y ética política, sino dedicando cuerpo y alma, como consta en las diversas faenas de su competencia.
Entre los ejes más sensibles del humanismo de Claudia figura el bienestar del pueblo, que incluye educación humanista, vivienda holgada, mejores salarios, seguridad y calidad de vida, para lo cual el actual presupuesto de egresos de su gobierno destina la mayor parte esos rubros, destacando el de seguridad, educación, salud y bienestar popular.
Todo eso, en los hechos se refleja en una disminución de actos delincuenciales, distribuciones de millones de libros de texto gratuitos, ampliación inédita de centros educativos para la primera infancia y fortalecimiento de la vivienda social, así como la amplificación de la cobertura sanitaria, con más y mejores hospitales, galenos y medicamentos, todo esto sin desembolsar un peso por parte de las y los beneficiarios.
Si bien hay cualquier cantidad de experiencias que ejemplifican el humanismo teórico y práctico de la Presidenta Sheinbaum, para mí, no hay mejor ejemplo que me llene tanto como su obra en materia de salud pública, en cuyo rubro “vamos avanzando de poco en poco” a paso firme, para que todas y todos tengan servicio médico gratuito, dado que la salud no es una mercancía, pues su gobierno se obliga a protegerla y atender sus necesidades, con independencia de ser o no derechohabiente.
Con todo, aún no es tiempo de echar las campanas a volar, de cantar victoria, pues es de conocimiento público que todavía estamos lejos de una transformación integral del sector, tanto en lo material como en lo humano, y hacer efectivo el servicio médico a todas y todos los mexicanos.
Por fortuna, ya se dieron pasos muy consistentes en ese sentido, como se puede advertir en el reciente comunicado de la Presidencia de la República, el cual, por su importancia, transcribo a continuación:
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, inauguró el Hospital General Regional No. 25 “General Ignacio Zaragoza” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Iztapalapa, Ciudad de México, afectado por el sismo de 2017, el cual tuvo una inversión de 2 mil 435 millones de pesos (mdp) y beneficiará a medio millón de derechohabientes con 35 especialidades, 376 camas: 192 censables y 184 no censables, y equipamiento de última generación.
“Por fin se inaugura este hospital, fueron muchos años, porque costó mucho trabajo hacer el hospital. No fue porque no se quisiera, sino porque es muy difícil construir aquí en Iztapalapa, es un suelo complicado, primero había que demoler y la demolición no era fácil, porque hay demoliciones que ponen explosivos y se demuele en un segundo, rápido, pero el problema es que si se hacía muy rápida la cimentación afectaba todas las casas de alrededor. Entonces había que ir poco a poquito, y después la construcción con la cimentación en la anterior y la nueva pues también poco a poquito. Bueno, eso lo hicieron los extraordinarios ingenieros militares”, celebró.
Anunció que, entre febrero y marzo de este año, iniciará el proceso de credencialización para homologar la atención médica en el IMSS Bienestar, IMSS y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), con la meta de consolidar los Servicios Universales de Salud para 2030.
La Jefa del Ejecutivo Federal informó que el Gobierno de México rehabilitará el Hospital “Dr. Darío Fernández Fierro” del ISSSTE, como parte de las acciones para garantizar el acceso a la salud en la capital del país.
El secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, externó su beneplácito por la iniciativa de la Presidenta de México por impulsar un sistema de salud público que preste el mejor servicio en el país, con un enfoque preventivo de las enfermedades para evitar la saturación de hospitales.
El director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, informó que el Hospital General Regional No. 25 “General Ignacio Zaragoza” cuenta con 40 consultorios de diferentes especialidades, entre ellas cardiología, hematología, nefrología, neurocirugía, oncología, ortopedia y traumatología; una plantilla de casi 2 mil profesionales de la salud.
Recordó que en los próximos seis meses se inaugurarán en el país seis nuevos hospitales que sumarán mil 484 camas. Asimismo, destacó que en 36 años del periodo neoliberal se hicieron solo 4 mil camas, mientras que en 12 años de la Cuarta Transformación se tendrán 10 mil camas, más del doble.
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, destacó que este nuevo hospital en Iztapalapa se convierte en una de las infraestructuras hospitalarias más relevantes de la capital del país, que reafirma la visión de la Cuarta Transformación para garantizar el acceso a la salud como un derecho.
En 53 días de operación, el Hospital General Regional No. 25 “General Ignacio Zaragoza” del IMSS en Iztapalapa ha realizado mil 228 egresos hospitalarios, 271 cirugías, más de 10 mil consultas de especialidad y 5 mil 312 atenciones de urgencia; más de 6 mil 700 estudios de radiología, así como 55 mil estudios de laboratorio y 77 sesiones de hemodiálisis.











