Por Ricardo Aragón Pérez / [email protected]
Magisterio en Línea, Hermosillo, 09.03.2026
Ayer 8-M, a la par que miles de féminas conmemoraron el Día Internacional de la Mujer, con reclamos contundentes en contra de la violencia y la desigualdad de género, fue de conocimiento público algunos pormenores del Consejo Nacional de MORENA, que sesionó con una agenda centrada en la reglamentación de las elecciones de Coordinadores de la Defensa de la Transformación, todo eso de cara al proceso comicial del año siguiente, en que habrán de relevarse 17 gobernadores, 300 diputados federales y otro tanto de legisladores estatales, además de unos 1000 alcaldes municipales.
En primer lugar, destaca la definió de un calendario que precisa las fechas en que habrán de seleccionarse los llamados Coordinadores de Defensa de la Transformación, que en la predicción morenista, según analistas políticos, luego transitan a la categoría de candidatos formales a puestos de elección popular.
Para eso, se refrendó el método de la encuesta, mediante la cual se criban las candidaturas, y se adelantaron algunas reglas filtrar el listado de aspirantes a candidatos.
También se estableció una suerte de código de conducta, que prohíbe hacer campañas antes del banderazo formal de arranque y realizar actos proselitistas fastuosos, además de exigir a los contendientes conducirse con urbanidad y buenas mameras, civilidad y ética ciudadana, esto es sin recurrir a la guerra de lodo entre ellos mismos.
Con esas referencias en mente, que ilustran y dan luz sobre algunas reglas básicas para definir candidaturas y formas de conducirse, en mi calidad de ciudadano, adherente morenista y partidario del movimiento transformacional de facturación obradorista, me pregunté cuáles son las cualidades, dotes o atributos que perfilan a una persona como candidata o candidato ideal, para representar al pueblo, fortalecer la prosperidad compartida y defender la soberanía nacional, además de jurar y honrar principios de no robar, no traicionar y no mentir.
Enseguida comparto un Decálogo de Cualidades del Buen Candidato/a
1. Ceñirse al mandato del pueblo soberano
2. Tener una trayectoria irreprochable
3. Tener una cultura política y una ideología afines a la 4T
4. Ser una persona decente, austera y proba, vacunada contra la corrupción
5. Poseer conocimientos fundamentales sobre los problemas, retos y desafíos pendientes en asuntos de interés público
6. Practicar una política fundamentada en los preceptos humanistas
7. Ser una persona auténtica, un dirigente social o profesionista de confianza, con genes humanistas, coadyuvante efectivo de la 4T
8. Ser una persona cercana a la gente, digna de su confianza y se sienta como parte de ella; nunca un individuo frívolo, arribista u oportunista
9. No ser candidato/a por consigna ni actuar bajo instrucciones o líneas de quienes ostentan poder
10. Saber trabajar en forma colaborativa, defender posturas con altura de miras y sostener una política de comunicación e información efectiva e incluyente
De cara al próximo relevo de gobernantes, resulta deseable tener las mejores mujeres y hombres de nuestra formación partidista contendiendo con civilidad plena, amor patrio y pasión por la célebre Cuarta Transformación en marcha, que encabeza nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Por tanto, y a mi modo de pensar, hoy por hoy, no sólo es válido y oportuno, sino hasta obligado, imaginar las mejores cualidades o atributos que deben poseer quienes aspiren a un puesto de elección popular con la etiqueta de MORENA.
Por último, sería bueno que antes de dar ese paso, primero reflexionen si es su momento; tomen en serio el compromiso de ocupar un puesto público para servir al pueblo, no para servirse del puesto, por lo que hacer un examen de conciencia honesto les vendría bien; reconocer si reúnen o no las cualidades idóneas es una conducta que fortalece la ética política, tan necesaria y urgente todavía.








