Por Ricardo Aragón Pérez
Magisterio en Línea / Hermosillo, 31.08.2025
El pasado 29 de agosto se cumplieron 100 años del natalicio de la educación secundaria auspiciada por la Federación. Sin bien hay evidencia histórica que da cuenta de su existencia en los estados muchos años antes; en Sonora, se estableció por un decreto estatal del 12 de junio de 1869, fue hasta 1925 en que se instituyó formalmente a escala nacional, en virtud de un decreto del Ejecutivo federal.
Para recordar y celebrar esta importante efeméride, me he propuestos escribir estas notas, que exploran los primeros pasos de la educación secundaria, reconoce sus fecundos esfuerzos y esboza algunos retos históricos, pero sobre todo busca mantener viva la memoria sobre la robusta y fecunda tradición educativa.
En su primer año de gobierno (1925), el jefe del Ejecutivo federal, don Plutarco Elías Calles, expidió un par de decretos presidenciales que, en resumidas cuentan, mandaban establecer la educación secundaria y un departamento encargado de su gestión, todo bajo la autoridad y gobernanza de la Secretaría de Educación Pública, que ya tenía una experiencia acumulada de cuatro años en el fomento y conducción de la política de expansión de escuelas de educación primaria, que era el nivel educativo considerado como prioritario en la agenda del gobierno federal.
El 29 de agosto de 1925, el presidente Elías Calles instruyó a la Secretaría de Educación, mediante el decreto marcado con el numeral 1848, para establecer por cuenta propia escuelas de enseñanza secundaria y definir todo lo concerniente a su organización administrativa, técnica y curricular, tomando muy en cuenta las peculiaridades de la población objeto de la enseñanza posprimaria.
Cuatro meses después, diciembre del año citado, la misma Secretaría recibió otro decreto presidencial, autorizando a su titular para que creara la Dirección General de Escuelas Secundarias, con la encomienda de tomar en sus manos la organización, el fomento y la vigilancia, procurando preferentemente el crecimiento de su cobertura y la marcha regular de los planteles, con lo que la educación secundaria no sólo dio sus primeros pasos, sino también se afianzó como un nuevo nivel académico, adscrito formalmente al sistema nacional educativo.
De acuerdo con el profesor Ángel Encinas, la educación secundaria de facturación federal llegó a Sonora a mediados de los años treinta del siglo XX. En palabras del mismo profesor Encinas, el 21 de septiembre de 1930, “se inauguró en Nogales la Escuela Secundaria Federal Número 9”, siendo ésta la primera secundaria establecida por el gobierno federal fuera de la ciudad de México, cuyo primer director fue el licenciado Alfonso Romandía Ferreira.
Posteriormente, en 1935, se fundó en Cananea la Escuela Secundaria Federal Número 41, actualmente en funciones bajo la nomenclatura de “Mártires de Cananea, siendo su primer director el profesor Luis Figueroa, todo eso fue posible gracias a los auspicios e intervenciones del sindicato de mineros del lugar, explicó el Blanco Encinas.
Con el tiempo, la cobertura de escuelas secundarias creció en proporción a las necesidades del estado, gracias a la intervención del gobierno estatal, cuya primera aportación en ese terreno data de 1937, año en que fundó las primeras cuatro escuelas en Magdalena, Cajeme, Agua Prieta y Guaymas.
Cabe recordar también las aportaciones de la Escuela Normal y la Universidad de Sonora, instituciones ambas que en sus etapas tempranas incluyeron temporalmente en sus servicios educativos la oferta de programas de enseñanza secundaria.
Más adelante la educación secundaria diversificó sus servicios, con los que aparecieron, además de las secundarias generales, las técnicas y las telesecundarias, estas últimas iniciaron sus servicios en tiempos del secretario de educación Agustín Yáñez, entre los años de 1968-1969, con la encomienda de extender sus beneficios hasta las comunidades periféricas, que nunca había tenido un plantel ni un maestro de ese nivel educativo.
Cabe recordar que, en Sonora, la telesecundaria apareció a fines de la década de 1960, con la inauguración de sus actividades educativas en ciclo escolar 1960-1970, con una importante matrícula de casi 600 estudiantes, provenientes de comunidades rurales del sur del estado, adscritas a los municipios de Álamos, Navojoa, Etchojoa y Huatabampo, entre otros.
Finalmente, a 100 de su creación la educación secundaria ha pasado por no pocas reformas de diversos calados, algunas han sido muy profundas desde el punto de vista del diseño curricular, enfoque pedagógico y modelo de gestión, lo cual no es poca cosa, pero ninguna reforma a atinado en echarse a la bolsa al alumnado, hacer que se sientan satisfechos y seguros en sus entornos más íntimos, el aula, donde ocurre la magia del conocimiento, la maravilla de construcción y apropiación de saberes significativos, y mucho menos ha conectado con ellos en términos de que sean felices aprendiendo, los que reta a los reformadores a no pasar por alto el sentir de las y los alumnos, quienes también son sujetos de derechos.
Con todo, cabe congratularse porque la educación secundaria llegó para quedarse, para hacer historia. Hoy por hoy se encuentra bien posicionada en el sistema nacional educativo, forma parte integral de la educación básica obligatoria, cuya obligatoriedad fue decretada hace 32 años atrás.
¡Enhorabuena y larga vida para la educación secundaria!