Jorge Gpe. Pacheco Fabela
Magisterio en Línea / 02.08.2026
En la región del mayo existen considerables rezagos históricos que han limitado el desarrollo cultural derivado de la carencia de políticas culturales en los planes de desarrollo en los municipios.
Los ejes de una política cultural deben centrarse en el respeto a la pluralidad y la diversidad, con el objetivo de establecer condiciones que faciliten el acceso a bienes y servicios culturales para todos los sectores de la sociedad.
Para lograr esto, es fundamental plasmar una base jurídica y financiera sólida, en conformidad con la ley de administración pública municipal, que garantice la asignación de recursos económicos a la cultura, de manera similar a como se asignan los recursos a los servicios esenciales como el agua o la pavimentación.
La acción cultural en los municipios se caracteriza por la inventiva, la improvisación y la falta de información sobre los procesos culturales. Es fundamental fomentar diálogos que permitan discutir y debatir, así como alcanzar consensos y acuerdos. Se debe transitar hacia una planeación estratégica que incluya indicadores elaborados por organismos culturales, artistas, promotores y gestores culturales.
Es fundamental que se comprenda que la cultura no tiene colores partidistas, trasciende las divisiones políticas y no debe ser objeto de manipulación por parte de ideologías. Su esencia radica en las posibilidades para unir a las personas, independientemente de sus creencias o afiliaciones, promoviendo un espacio de diálogo y entendimiento que fomente la creatividad y la expresión artística.
Un escenario tiene que ser concebido como un lugar de encuentro y celebración, donde se pueda cantar, actuar y declamar sin la sombra de la división. La creación artística es un vehículo para la cohesión social, un medio para construir puentes entre diferentes comunidades y no un espacio para confrontaciones ideológicas.
Las políticas culturales deben ser consideradas en las estrategias de desarrollo social, ya que su inclusión facilita la creación de espacios de diálogo creativo e intercultural entre los diversos sectores que conforman nuestras comunidades.
Por ello que es necesario se creen ambientes para que todas las voces sean escuchadas y valoradas para fortalecer la cohesión social y al fortalecimiento de las identidades comunitarias. Ello nos permitirá pasar de lo mediático a lo planificado fundamentado en las raíces del nuestro sentido de pertenencia.
De esta manera, se establece un terreno fértil para la colaboración y la innovación, permitiendo que las comunidades se desarrollen de manera más inclusiva y sostenible.








